Historias del corrector. El punto y coma

El punto y coma establece una pausa menor que el punto y mayor que la coma. Si bien tiene usos normativos, en la mayoría de ocasiones se puede sustituir por coma —si la oración anterior es corta— o por punto —si la oración anterior es larga—. Y si no, pues también; pero el punto y coma da caché. Su uso conlleva una implicación lingüística que advierte: «Eeeeehhhhh, yo sé escribir mogollón de bien, podría haber usado una coma, pero he usado un punto y coma, ¿mola o qué?».

jazz_logoYo nunca pensé en tocar en un crucero. Ni se me pasó por la cabeza. El mar me marea, you know?, pero sin dinero no se puede vivir, no… All you need is money… Sí, tú lo sabes bien…, lo sabes bien… Toda esa gente, todos esos viejos ricos, esos snobs, se sienten diferentes por escuchar jazz de camino a las malditas islas Griegas. Pero, ¿sabes qué?, ´you know what?, no lo son, no; no lo son. Yo toqué en el Cotton Club, you know?, ¡en el maldito Cotton Club junto a Lena Horne y Bessie Smith!… y ahora estoy aquí, sí, aquí…

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Toooooda la lista de palabras con tilde diacrítica

Monosílabos

El: determinante artículo. El niño del vecino del quinto es insoportable.

Él: pronombre personal. Él, Carlitos —sí, ese—, el hijo del vecino del quinto, es insoportable.

De: preposición. Ojalá le un sopapo al mañaco de las narices.

Dé: verbo dar (1.ª y 3.ª p. del sing. del pas. perf.). Ojalá le un sopapo al mañaco de las narices.

Mas: Conjunción adversativa equivalente a pero. Apenas tenía fuerza, mas le pegó un soplamocos que lo dejó tieso.

Más: adverbio de cantidad. No podía más, así que le pegó un soplamocos que lo dejó tieso.

dakar moto

Mi moto y yo en el París-Dakar

Mi: determinante posesivo. Mi moto es mía.Mi moto. ¿Te enteras? Mía.

Mí: pronombre personal. La moto me pertenece a . ¿Te enteras? A .

Se: pronombre personal o reflexivo. ¿Sabes cuántos caballos tiene mi moto? ¿Se lo sabe él?

Sé: verbo saber (1.ª p. del sing. presente). No me lo digas que me lo .

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La tilde. El diptongo, el hiato y el café solo

la tilde

El café solo (¿sólo?) de la discordia

La tilde es una rayita, casi una mancha, que en castellano se coloca encima de una vocal en ángulo oblicuo con su eje vertical. Claro que no se coloca siempre, sino que sigue unas reglas muy concretas. Escribir o no escribir una tilde puede variar el significado de una oración o hacerte suspender un examen. Ah, y es tilde y no acento, ya que todas las palabras están acentuadas (mááááááquina, camióóóóóóón, bolíííííií-íííígrafo) pero no todas llevan tilde (cooooche, peeeeerro, siluuuuuro).

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Cuándo se añade tilde cuando se escribe cuando y otras preguntas parecidas

¿Cuándo se añade tilde cuando se escribe cuando? ¿Dónde se coloca la tilde cuando se escribe donde? ¿Cómo sé que como va sin tilde? ¿Quién es el mentecato que añade tilde a cualquier quien?

Qué, cuándo, dónde

La regla general: fácil y sencilla

Se escribe «cuándo» y no «cuando» cuando «cuándo» puede sustituirse por «en qué momento»:

— No nos habló de cuándo estuvo allí (no nos dijo en qué momento estuvo allí, si fue ayer, antes de ayer o el mes pasado).

— No nos hablo de cuando estuvo allí (nunca nos ha contado qué fue de su vida allí. Qué sospechoso, seguro que tiene algo que ocultar).

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Historias del corrector. La raya

1. La raya es como un guion pero más larga, así que no es un guion (-), es más larga (—).

Mi madre está loca. No en la calle, en la calle es normal; en la panadería es superamable con los clientes y canta las canciones de Los 40. Pero en casa está loca. Como una cabra.

rararaya Seguir leyendo

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a&b recomienda: Tres (largas) novelas para el verano

VeranoHace calor y estás en la playa. Llevas un par de horas y quieres seguir, al menos, tres más. Quieres estar tan negro/a como el carbón y ser la envidia de la oficina. ¿Por qué te habrá tocado en suerte una piel tan blanca? ¿Por qué no nacerías masái, zulú o bosquimano? Así que tres horas más, por lo menos.

Pero, aceptémoslo, después de dos horas, la playa es aburrida. Si a tus vacaciones les sumas que ya no puedes dormir cuatro horas de siesta —¿dónde quedaron tus 17 años?—  y que la tele en verano es… Mejor no hablar de la tele en verano.

¡Coge un libro! Uno gordo, de los que se leen con atril, con muchas páginas que hagan que no se te achicharre la sesera. Desde a&b recomendamos 3 largos libros que en realidad son seis: una serie histórica, una novela de espías y una extensa trilogía. Seguir leyendo

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La obsesión del corrector. La coma

La_comaEn el uso de la coma se puede pecar por exceso o por defecto. En muchos casos, pensamos que las pausas del habla han de reflejarse en el papel a través de la coma y la colocamos de forma incorrecta; en otros, creemos que nuestra escritura debe mostrar rapidez y velocidad, prescindimos de la puntuación y asfixiamos al lector.

Hay comas que se han utilizar obligatoriamente y hay comas que no han de utilizarse nunca. Sin embargo, muchas de ellas son opcionales, no implican cambios sintácticos ni semánticos y es potestad del redactor usarlas o no.

—Cualquiera en mi situación habría hecho lo mismo. No tengo ningún problema y no necesito dar ninguna explicación. Además, he venido obligado. Ni siquiera respeto su profesión…

—No se preocupe, no importa. Nadie piensa que tenga un problema. Póngase cómodo, relájese. Solo hable abiertamente, con libertad.

—No me apetece hablar. Y menos con usted. Seguir leyendo

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