La obsesión del corrector: comillas (2.ª parte)

Viene de La obsesión del corrector: comillas (1.ª parte).

comillas_inglesas«Otra vez tú». «Sí, otra vez yo, es que no has acabado». «Ya, pero se estaba haciendo largo, y en internet todo tiene que ser corto: posts cortos, párrafos cortos, frases cortas. Si no, el lector se aburre». «¿Por qué tratas a la gente como si fuera tonta?». «Dime lo que quieres y me callo».

«¿Por qué pones esas comillas tan raras que no están en el ordenador?». «Porque son las comillas españolas y en español hay poner las comillas españolas». «¿Españolas? ¿Cómo de españolas?». «Mucho, como Camacho y don Pelayo». «Y ¿las que tiene el ordenador, las normales?». «¿Cuáles?». «Estas: “…”». «Esas son las inglesas, pero son de reserva». «¡Qué rabia me dan ingleses!». «¿Por qué?». «Porque Gibraltar es español y dicen que es suyo». «En fin… ¿te lo dijo tu primo?». «Claro, porque sabe mucho». «¿Cuánto?». «Puffff… infinito más uno». «No más que yo». «Listo, que eres un listo».

  • A pesar de la supremacía del sistema anglosajón y la incomodidad de utilizar las comillas angulares, en los textos escritos en castellano se utilizan las comillas angulares [«…»], también llamadas españolas o latinas.
  • Las comillas inglesas [“…”] se utilizan para encerrar en un entrecomillado un texto previamente entrecomillado: «“¡Hasta en latín sabía maldecir el pillastre!”, pensó el padre».1
  • Las comillas simples [‘…’] se usan para encerrar en un entrecomillado un texto previamente entrecomillado previamente entrecomillado: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”».
  • O para encerrar una palabra utilizada como concepto en metalenguaje o indicar que una palabra es definición de otra: No es lo mismo consuma de ‘consumir’ que consuma de ‘consumar’.

«O sea, que existen tres tipos de comillas: españolas, inglesas y simples». «Tres no, hay más». «Y ¿por qué te lo callas?». «Yo no me lo callo, anormal». «Pues eso parece». «Es que depende de cada país, así que cada uno tiene sus comillas. Hay algunas muy raras». «¿Como las inglesas?». «Ya te he dicho que las inglesas no son raras, las tenemos de reserva». «Ah, yo qué sé, como los ingleses son tan suyos que conducen por la izquierda…». «Pero no con las comillas». «Será lo único».

  • „…“ (alemanas), »…« (danesas) o「…」(japonesas), aunque las diferencias no suelen ser abismales, cada país ha adoptado las que buenamente ha preferido. Aquí, una muestra de las más características.
  • Ahora bien, si yo quiero citar un libro alemán, inglés o sueco en su idioma original, debo respetar las comillas de dicho idioma. Adorno sagte:Die fast unlösbare Aufgabe besteht darin, weder von der Macht der anderen, noch von der eigenen Ohnmacht sich dumm machen zu lassen.

«Joer, he aprendido cantidad». «¿Más que con tu primo?». «No, eso es imposible». «Es que los primos saben mogollón». «Ya ves». «Aunque sean un poco xenófobos». «Solo con los ingleses». «Por lo de Gibraltar». «¡Gibraltar español!». «Ya». «Y con los franceses». «¿Con los franceses? ¿Por qué?». «¡Nos tiraban las fresas!». «Un genio, tu primo». «Listo, que eres un listo».

1. Clarín, Regenta [Esp, 1884-85]

Tanto la teoría como la mayor parte de los ejemplos han sido extraídos de la Ortografía de la RAE.

Escrito por B

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